Equipo de seguridad obligatorio a bordo de una embarcación: la lista oficial según su navegación
¿Quiere navegar en el mar y saber exactamente qué equipo de seguridad obligatorio a bordo de una embarcación debe llevar? Entre la distancia a un abrigo, las diferencias entre navegación básica, costera u oceánica, los casos particulares según la embarcación y las listas antiguas que aún circulan por internet, es fácil perderse. Aquí tiene una guía clara para entender lo que realmente exige la normativa, qué debe comprobar antes de salir y qué conviene añadir más allá del mínimo legal.
¿Qué equipo de seguridad obligatorio hay que llevar a bordo de una embarcación?
El equipo de seguridad obligatorio a bordo de una embarcación depende primero de la distancia a un abrigo. En el mar, la referencia oficial es la División 240, que distingue la navegación básica, costera, semi-oceánica y oceánica. En la práctica, el equipo mínimo evoluciona progresivamente: chalecos, dispositivo luminoso, extintores, material de localización, compás, VHF fija, balsa salvavidas o radiobaliza no se exigen al mismo nivel según su programa de navegación. El mínimo reglamentario sigue siendo solo un mínimo: para navegar con tranquilidad, a menudo conviene llevar más.
- ¿Qué equipos de seguridad son obligatorios a bordo de una embarcación?
- ¿De qué depende la lista del material obligatorio?
- ¿Cómo comprobar que su material cumple la normativa antes de salir?
- ¿Qué material se recomienda además del mínimo legal?
- ¿Qué fuentes oficiales conviene consultar?
- Tabla resumen
- Preguntas frecuentes
¿Qué equipos de seguridad son obligatorios a bordo de una embarcación?
Para la navegación de recreo en el mar en una embarcación de eslora de casco igual o inferior a 24 metros, la lógica oficial es simple: el equipo a bordo depende de la distancia a un abrigo. Este criterio determina si su embarcación entra en la dotación básica, costera, semi-oceánica o oceánica. En otras palabras, no existe una única lista válida para todos los navegantes: cuanto más lejos navegue, más se refuerza la dotación.
La lectura más útil consiste, por tanto, en partir de su uso real. Una salida de pesca o de paseo cerca de la costa no implica las mismas obligaciones que una travesía más comprometida. Por eso también conviene desconfiar de las listas antiguas demasiado generales, que a veces mezclan varios niveles de navegación.
¿Qué equipos obligatorios hay que llevar a menos de 2 millas de un abrigo?
A menos de 2 millas de un abrigo, se encuentra en navegación básica. Es el primer nivel reglamentario, pero no debe confundirse con una simple “salida sin restricciones”. Incluso a corta distancia, una embarcación debe llevar una dotación mínima coherente con su tamaño, su distribución y su tipo de propulsión.
La dotación básica incluye, como mínimo, los siguientes elementos:
- un equipo individual de flotación por persona, o en ciertos casos un traje llevado de forma permanente que cumpla los requisitos previstos por el texto;
- un dispositivo luminoso, colectivo o individual, estanco y con al menos 6 horas de autonomía;
- uno o varios medios móviles de lucha contra incendios;
- un dispositivo manual de achique para las embarcaciones no autovacientes o que dispongan de al menos un espacio habitable;
- un dispositivo de remolque;
- una línea de fondeo, salvo las excepciones previstas para ciertas embarcaciones pequeñas y motos acuáticas;
- un medio para conocer los horarios y coeficientes de marea del día y de la zona, salvo en el Mediterráneo;
- la bandera nacional fuera de las aguas territoriales.
En las embarcaciones con motor fueraborda con mando en la caña o remoto, así como en las motos acuáticas cuando lo incorporan, el corta-corriente también forma parte de las obligaciones de uso. Debe llevarse desde el arranque del motor, sin alargadores improvisados, y un segundo corta-corriente con cable debe permanecer rápidamente accesible a bordo.
En materia de incendios, conviene no razonar con una talla única de extintor. El texto remite al manual del propietario o, en su defecto, al anexo de la División 240. En la práctica, esto significa que un extintor portátil puede ser adecuado en ciertos casos, pero siempre debe comprobarse su pertinencia en función de la embarcación.
El dispositivo manual de achique tampoco debe tomarse a la ligera. En una unidad pequeña y abierta, una achicadora o un cubo adecuado pueden bastar; en una embarcación más técnica, suele ser acertado complementar la dotación reglamentaria con una bomba de achique adecuada, sin olvidar que esta no sustituye automáticamente la obligación del medio manual. Para elegir un modelo coherente con el volumen de su sentina y su instalación, también puede consultar cómo elegir una bomba de achique.
¿Qué equipos obligatorios hay que llevar entre 2 y 6 millas de un abrigo?
Entre 2 y 6 millas de un abrigo, pasa a la navegación costera. La lógica reglamentaria es acumulativa: conserva toda la dotación básica y añade varios equipos destinados a mejorar la localización, la navegación y la recuperación de una persona caída al agua.
Además de la dotación básica, la dotación costera incluye en particular:
- un dispositivo de localización y asistencia para persona caída al agua, como una boya de herradura o una boya circular;
- equipos individuales de flotación adaptados al nivel costero;
- 3 bengalas rojas de mano;
- un compás magnético conforme;
- las cartas náuticas oficiales que cubran la zona navegada;
- el RIPA, es decir, el reglamento internacional para prevenir los abordajes en el mar;
- un documento que describa el sistema de balizamiento de la zona navegada.
Sobre el terreno, es a menudo en este nivel donde empiezan los olvidos: bengalas caducadas, compás ausente, documentos de navegación no disponibles o mal guardados. Un kit de bengalas de emergencia coherente con esta dotación puede ser útil, siempre que se controle su fecha de validez. En cuanto al compás, no conviene conformarse con una aproximación: en costera hace falta un material realmente adaptado, como el que se encuentra en la categoría de compases e instrumentos de navegación.
Esta zona es también donde muchos navegantes descubren que la normativa no se limita a llevar objetos. El RIPA, las cartas y el balizamiento forman parte de la seguridad a bordo tanto como el propio material. Si quiere repasar sus referencias antes de la temporada, las normas para navegar en el mar y las luces de navegación obligatorias completan bien este tema.
¿Qué equipos obligatorios hay que llevar entre 6 y 60 millas de un abrigo?
Entre 6 y 60 millas de un abrigo, entra en navegación semi-oceánica. El nivel de exigencia aumenta claramente, porque se aleja más de un refugio accesible con rapidez. La normativa ya no se limita a la flotación, la localización y la navegación costera: añade equipos de comunicación, supervivencia y organización a bordo.
En semi-oceánica, debe llevar el material costero, con varios complementos importantes:
- EIF de 150 N para las personas a bordo;
- una VHF fija conforme;
- una o varias balsas salvavidas hinchables adaptadas al número de personas embarcadas y a la navegación practicada;
- el material necesario para situarse, trazar y seguir una ruta;
- el libro de faros;
- un cuaderno de bitácora actualizado;
- un dispositivo para recibir los boletines meteorológicos marinos;
- un arnés y su línea de vida, exigido por embarcación en las no veleras y por persona embarcada en los veleros;
- un botiquín conforme;
- un proyector de búsqueda adaptado a la localización nocturna de una persona caída al agua.
Hay un punto que conviene recordar, porque todavía se trata mal en muchos contenidos antiguos: en navegación semi-oceánica, la VHF fija forma parte efectivamente de la dotación obligatoria actual. Las antiguas formulaciones basadas en “cohetes paracaídas o VHF” ya no reflejan correctamente el estado más reciente de la normativa. Si quiere comprender mejor la utilidad concreta de este equipo a bordo, puede leer cómo funciona una radio VHF marina.
¿Qué equipos obligatorios hay que llevar a más de 60 millas de un abrigo?
A más de 60 millas de un abrigo, está en navegación oceánica. También aquí la lógica es acumulativa: conserva toda la dotación semi-oceánica y añade los equipos propios del alejamiento importante y de la gestión de un siniestro grave lejos de la costa.
En oceánica, se añaden en particular:
- una radiobaliza de localización de siniestros;
- una VHF portátil estanca;
- una o varias balsas salvavidas hinchables conformes a las exigencias del nivel oceánico.
En este punto, un razonamiento puramente reglamentario ya no basta. En la práctica, el equipo debe pensarse como un conjunto coherente: comunicación, redundancia, energía, localización, meteorología, indumentaria y preparación de la tripulación. En este contexto, una solución como el AIS, aunque no sustituya una obligación reglamentaria aquí citada, puede reforzar de forma muy útil la seguridad y la lectura del tráfico alrededor.
¿De qué depende la lista del material obligatorio?
La lista del material obligatorio no depende únicamente de la palabra “embarcación”. Depende de la zona de navegación, es decir, de la distancia a un abrigo, pero también del tipo de embarcación y, en ocasiones, de ciertas características técnicas del buque. Precisamente por eso dos navegantes pueden no tener exactamente la misma dotación, aunque ambos naveguen en el mar.
¿Qué es un abrigo a efectos de la normativa?
Un abrigo no es simplemente un puerto dibujado en la carta. A efectos reglamentarios, se trata de un lugar de la costa donde la embarcación y su tripulación pueden ponerse a salvo fondeando, varando o atracando, y salir de nuevo sin asistencia. Esta noción tiene en cuenta las condiciones meteorológicas del momento, pero también las características de la unidad. Un fondeo que teóricamente podría usarse con buen tiempo no constituye necesariamente un abrigo válido si la embarcación, la tripulación o el estado de la mar del día no permiten utilizarlo con seguridad.
Esta definición es esencial, porque marca toda la diferencia entre una navegación verdaderamente básica y una navegación que ya pasa a ser costera o incluso superior. En la práctica, un patrón prudente siempre razona con margen, no al milímetro sobre la carta.
¿Cambian las obligaciones según el tipo de embarcación?
Sí, algunas normas varían según el tipo de embarcación. En un velero, por ejemplo, la exigencia relativa al arnés y a la línea de vida es más amplia que a bordo de una embarcación no velera en semi-oceánica y oceánica, porque la lógica está más pensada para toda la tripulación. Para las motos acuáticas, la normativa prevé disposiciones específicas, como el uso del EIF, un equipamiento de neopreno mínimo de 2 mm y una navegación de 2 a 6 millas reservada a los modelos diseñados para transportar al menos a dos personas.
Las auxiliares también siguen una lógica particular: su navegación se limita en principio a 300 metros de un abrigo, considerándose entonces el buque portador como abrigo. Las embarcaciones propulsadas principalmente por energía humana también están sujetas a disposiciones específicas, con navegación normalmente diurna y posibles extensiones bajo ciertas condiciones. En resumen, la pregunta correcta no es solo “¿qué embarcación tiene?”, sino “¿en qué marco reglamentario se utiliza su embarcación?”.
¿Pueden el peso, el diseño o el marcado de la embarcación cambiar la dotación?
Sí, en ciertos puntos concretos. La línea de fondeo, por ejemplo, está sujeta a excepciones para algunas embarcaciones muy ligeras. El marcado CE y el manual del propietario también tienen un papel importante, especialmente para los medios de lucha contra incendios. Esto significa que una lista genérica encontrada en internet no siempre basta: hay que contrastarla con las características reales de la embarcación.
En una embarcación con marcado CE, el manual del fabricante sigue siendo una referencia muy práctica. Esto es especialmente cierto para la ubicación, el número o el tipo de extintores, pero también, más ampliamente, para la organización de la seguridad a bordo. Si mantiene usted mismo su embarcación, ya sabe que las decisiones técnicas nunca se toman completamente fuera de contexto. Es la misma lógica que para un motor adaptado a la embarcación o para elegir entre intraborda y fueraborda: la respuesta correcta siempre depende de la unidad y de su programa.
¿Son iguales las reglas de equipo obligatorio en navegación fluvial?
No. Este artículo trata ante todo de la navegación marítima, que depende de la División 240. En la navegación interior, las reglas no son exactamente las mismas y se basan en otro marco normativo. Por eso conviene no mezclar mar y fluvial en una sola lista. Un navegante que utilice tanto el mar como las aguas interiores debe comprobar sus obligaciones por separado, ya que la zona, la lógica del equipamiento y ciertos umbrales no son idénticos.
¿Cómo comprobar que su material cumple la normativa antes de salir?
Llevar material a bordo no basta. La normativa también exige que ese material sea adecuado al buque, se mantenga en buen estado de funcionamiento y esté listo para usarse en caso de emergencia. Es un punto decisivo, porque una dotación teóricamente completa pero mal guardada, caducada o inutilizable sigue siendo una mala dotación.
¿Dónde y cómo debe guardarse el material de seguridad?
El material debe ser rápidamente accesible. Una linterna, una VHF portátil, una boya, un arnés o unas bengalas de mano no sirven de nada si hay que vaciar todo un cofre para alcanzarlos. El texto también recuerda que el material de seguridad no debe guardarse en los compartimentos de máquinas, salvo que no exista otra solución. En ese caso, debe almacenarse en buenas condiciones, especialmente fuera de la zona más expuesta, eventualmente en bolsas o cajas estancas correctamente fijadas.
En la práctica, la mejor organización es la que toda la tripulación comprende de inmediato. Antes de salir, todos deben saber dónde están los chalecos, los medios de señalización, la VHF, el botiquín y los dispositivos de remolque o achique.
¿Qué conviene revisar antes de cada salida?
La comprobación más útil suele ser muy simple: verificar el estado general, la fecha de validez cuando exista, la presencia real del material y su funcionamiento. Las bengalas no deben estar caducadas, los chalecos deben adaptarse a las personas embarcadas, el corta-corriente debe estar presente y ser utilizable, los extintores deben ser conformes a la configuración de la embarcación y el compás debe ser legible desde el puesto de gobierno.
En cuanto a la VHF, el punto clave no es solo la instalación. Una vez en la mar, un buque equipado con VHF fija o portátil debe, siempre que sea posible, mantenerse a la escucha del canal 16, además de la vigilancia visual y auditiva. Esta norma a veces se olvida, aunque forma parte de la lógica general de seguridad.
Si su embarcación sale poco o permanece mucho tiempo amarrada, la revisión antes de zarpar es aún más importante. Es el mismo enfoque preventivo que con una avería de motor, un sobrecalentamiento o un problema de combustible: es mejor corregirlo en puerto que descubrir una debilidad una vez en el mar. Sobre estos temas, un motor que no arranca, un sobrecalentamiento del motor o un circuito de combustible defectuoso recuerdan que una salida tranquila siempre se prepara con antelación.
¿Qué material se recomienda además del mínimo legal?
El ministerio lo recuerda claramente: el material impuesto por la normativa suele constituir solo un mínimo. En otras palabras, una embarcación puede estar perfectamente “en regla” y aun así quedarse un poco corta para afrontar con serenidad una situación degradada. Esto es especialmente cierto cuando empeora el tiempo, la navegación se prolonga, la tripulación tiene poca experiencia o se navega en solitario.
¿Qué equipos adicionales son realmente aconsejables a bordo?
Más allá del mínimo estricto, es pertinente llevar:
- una VHF, idealmente con Llamada Selectiva Digital cuando tenga sentido para su programa;
- un cuchillo y algunas herramientas básicas adaptadas a la embarcación;
- un par de guantes;
- un reloj;
- una pequeña caja de repuestos, como por ejemplo un filtro de combustible o bombillas;
- baterías o pilas adicionales para los equipos portátiles;
- una manta de supervivencia;
- un bichero;
- un medio de achique complementario si la configuración de la embarcación lo justifica.
En la vida real a bordo, estos complementos marcan a menudo toda la diferencia. Una bomba de achique automática, por ejemplo, no elimina la obligación del medio manual cuando existe, pero puede aportar una seguridad muy concreta en una embarcación amarrada o navegando en malas condiciones. Del mismo modo, una VHF bien comprendida y bien utilizada aporta mucho más que una simple conformidad teórica.
¿Qué conviene añadir según su programa de navegación?
Si navega principalmente durante el día cerca de la costa, la prioridad suele ser reforzar lo que sirve de inmediato: chalecos realmente llevados, dispositivo luminoso individual, almacenamiento claro, corta-corriente, medio de achique pertinente y documentos náuticos actualizados. Si se aleja más, la seguridad depende más de la redundancia: comunicación, alimentación eléctrica, meteorología, localización y organización a bordo.
Un navegante que sale en invierno o fuera de temporada no razona exactamente igual que quien hace unas pocas salidas de verano con mar en calma. En el primer caso, la protección térmica y la preparación general de la embarcación cobran todavía más importancia. También puede completar este tema con la navegación en invierno y el invernaje de la embarcación, que influyen indirectamente en la seguridad real de la tripulación y del material.
¿Qué fuentes oficiales conviene consultar para verificar la normativa?
Para evitar listas obsoletas o simplificaciones engañosas, lo mejor es volver a los textos y resúmenes oficiales. Estos son los documentos que conviene conservar como base de verificación al actualizar su equipo de seguridad náutica:
- la División 240 consolidada, que establece el detalle normativo aplicable en el mar;
- la orden de 11 de octubre de 2024, que aportó las últimas precisiones importantes sobre la División 240;
- la ficha ministerial “Equipo de seguridad de las embarcaciones de recreo”, fechada en marzo de 2025, muy útil para una lectura sintética;
- la página oficial del ministerio sobre el material de seguridad y armamento, útil para situar las obligaciones en su lógica general;
- la ficha oficial sobre navegación interior si también navega en aguas interiores.
Estas fuentes permiten comprobar rápidamente si una información leída en otro sitio sigue siendo válida, especialmente sobre los EIF, el corta-corriente, el compás magnético, la VHF fija en semi-oceánica o las particularidades propias de ciertos tipos de embarcaciones.
¿Qué hay que recordar de un vistazo?
| Zona de navegación | Dotación obligatoria a recordar | Punto de atención |
|---|---|---|
| Hasta 2 millas de un abrigo | EIF, dispositivo luminoso, extintores, achique manual según la embarcación, remolque, línea de fondeo según el caso, mareas fuera del Mediterráneo, bandera nacional fuera de aguas territoriales | No olvidar el corta-corriente en las embarcaciones afectadas y verificar el manual del propietario para los extintores |
| De 2 a 6 millas de un abrigo | Dotación básica + recuperación hombre al agua, 3 bengalas rojas de mano, compás, cartas oficiales, RIPA, balizamiento | La costera añade verdaderas herramientas de navegación, no solo accesorios de seguridad |
| De 6 a 60 millas de un abrigo | Dotación costera + EIF 150, VHF fija, balsa, material de situación, libro de faros, bitácora, meteorología, arnés y línea de vida, botiquín, proyector | La VHF fija es un punto normativo clave que no debe tratarse con una lista antigua |
| Más de 60 millas de un abrigo | Dotación semi-oceánica + radiobaliza, VHF portátil estanca, exigencias oceánicas sobre medios de supervivencia | La oceánica exige una lógica de redundancia y no una simple acumulación de objetos |
Preguntas frecuentes
¿Se puede guardar el material de seguridad en un cofre húmedo o cerca del motor?
Es mejor evitarlo. El material debe permanecer accesible, limpio, en buen estado y listo para usarse. Los compartimentos de máquinas no son el lugar ideal para guardar la dotación de seguridad, salvo que no exista otra solución y se adopten precauciones de almacenamiento adecuadas.
¿Qué hacer con las bengalas de mano caducadas?
No deben tirarse con los residuos comunes ni utilizarse de forma recreativa. Lo correcto es seguir el canal de recogida o el procedimiento indicado por el vendedor o distribuidor en el momento de renovarlas.
¿Es imprescindible una VHF con llamada selectiva digital para todas las embarcaciones?
No necesariamente para todos los programas, pero es una solución especialmente interesante si quiere reforzar la seguridad de sus comunicaciones. No sustituye al análisis reglamentario de su zona de navegación, pero puede mejorar claramente su nivel de preparación.
¿Una embarcación extranjera utilizada en Francia debe respetar las mismas normas de seguridad?
En las aguas territoriales francesas, ciertas embarcaciones de recreo utilizadas por personas cuya residencia principal o sede social se encuentra en Francia están sujetas a las mismas normas de material de seguridad y licencia de navegación que las embarcaciones francesas. En caso de duda, lo mejor es volver a las fuentes oficiales del ministerio.
¿El material obligatorio basta para navegar con seguridad todo el año?
No siempre. El mínimo legal no cubre automáticamente todos los escenarios reales de navegación. En invierno, con mar formada, en solitario o en travesías largas, a menudo conviene añadir material de comunicación, localización, protección térmica y algunas piezas o consumibles útiles.












